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En el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia
Toda alabanza pertenece sólo a Dios, el Sustentador de todos los mundos,
el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia,
¡Señor del Día del Juicio!
A Ti sólo adoramos; sólo en Ti buscamos ayuda.
¡Guíanos por el camino recto –
el camino de aquellos sobre los que has derramado Tus bendiciones, no el de aquellos que han sido condenados [por Ti], ni el de aquellos que andan extraviados!
Alif. Lam. Mim.
Esta escritura divina --sin lugar a duda-- es una guía para quienes son conscientes de Dios
que creen en [la existencia de] lo que está fuera del alcance de la percepción humana, son constantes en la oración, y de lo que les proveemos como sustento gastan en los demás;
y que creen en lo que ha descendido sobre ti [Oh Profeta], y en lo que se hizo descender antes de ti: ¡porque ellos son los que, en su interior, tienen certeza de la Otra Vida!
¡Ellos son los que siguen la guía [que les viene] de su Señor; y ellos, precisamente, son los que conseguirán la felicidad!
EN VERDAD, aquellos que insisten en negar la verdad --es igual que les adviertas o que no les adviertas: no creerán.
Dios ha sellado sus corazones y sus oídos, y sobre sus ojos hay un velo: les espera un tremendo castigo.
Y hay gentes que dicen: "Creemos en Dios y en el Último Día", mientras que [en realidad] no creen.
Pretenden engañar a Dios y a aquellos que han llegado a creer --pero sólo se engañan a sí mismos, y no se dan cuenta.
En sus corazones hay enfermedad, y por eso Dios deja que aumente su enfermedad; y les espera un penoso sufrimiento por sus continuas mentiras.
Y cuando se les dice: "No sembréis la corrupción en la tierra," contestan: "¡Sólo estamos mejorando las cosas!"
¡En verdad, ellos son los corruptores --pero no se dan cuenta!
Y cuando se les dice: "Creed como creen los demás," contestan: "¿Es que vamos a creer como creen los necios?" ¡En verdad, que son ellos los necios --pero no lo saben!
Y cuando se encuentran a aquellos que han llegado a creer, afirman: "Creemos [como vosotros]"; pero cuando están a solas con sus malvados impulsos, dicen: "¡En verdad, estamos con vosotros; sólo estábamos burlándonos!"
Dios les devolverá sus burlas, y les dejará en su desmesurada arrogancia por un tiempo, vagando ciegos de un lado para otro:
[porque] han canjeado la guía por el error; y tampoco su negocio les ha dado beneficio, ni han encontrado guía [en otra parte].
Su parábola es la de gentes que encienden un fuego: pero tan pronto como este ilumina todo a su alrededor, Dios se lleva su luz, dejándoles a oscuras, sin que puedan ver:
sordos, mudos, ciegos --y no pueden volver.
O [la parábola] de una violenta tormenta, con tinieblas, truenos y relámpagos. Se llevan los dedos a los oídos para no oír el trueno, por miedo a la muerte; pero Dios rodea [con Su poder] a todos los que niegan la verdad.
A punto está el relámpago de quitarles la vista; cuando les alumbra, avanzan y cuando quedan sumidos en la oscuridad, se detienen. Si Dios quisiera, ciertamente podría quitarles su oído y su vista: porque, en verdad, Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.
¡OH GENTES! Adorad a vuestro Sustentador, que os ha creado a vosotros y a quienes vivieron antes que vosotros, para que os mantengáis conscientes de Él,
que ha hecho de la tierra un lecho para vosotros y del cielo una bóveda, y hace caer agua del cielo y mediante ella hace brotar frutos para vuestro sustento: así pues, no digáis que existen poderes capaces de rivalizar con Dios, a sabiendas [de que Él es Uno].
Y si tenéis dudas sobre cualquier porción de lo que hemos hecho descender, gradualmente, sobre Nuestro siervo [Muhammad], presentad un sura comparable en mérito, e invocad a cualquier otro aparte de Dios para que dé testimonio por vosotros --si lo que decís es verdad.
Y si no podéis hacerlo --y ciertamente no podéis-- sed conscientes del fuego cuyo combustible son los seres humanos y las piedras, y que aguarda a todos los que niegan la verdad.
Pero a aquellos que han llegado a creer y hacen buenas obras dales buenas nuevas de que tendrán jardines por los que corren arroyos. Siempre que se les den, como sustento, frutos de ellos, dirán: “¡Esto es lo que antes recibíamos como sustento!” --porque se les dará algo que les evocara aquel [pasado]. Tendrán esposas puras y allí permanecerán.
Ciertamente, Dios no desdeña proponer como parábola a un mosquito, o [aún] algo más insignificante. Aquellos que tienen fe, saben que es la verdad venida de su Sustentador --mientras que los que se obstinan en negar la verdad dicen: “¿Que quiere decir Dios con esta parábola?” De esta forma hace que muchos se extravíen, al tiempo que guía a muchos: pero no extravía así sino a los perversos,
que rompen su pacto con Dios una vez establecido [en su naturaleza], y separan lo que Dios ha ordenado mantener unido, y extienden la corrupción en la tierra: esos serán los perdedores.
¿Como podéis rechazar a Dios si estabais muertos y os dio vida, luego os hará morir y de nuevo os volverá a la vida y a Él seréis devueltos?
Es el quien ha creado para vosotros todo cuanto hay en la tierra, y volviéndose hacia el cielo lo conformó en siete cielos; y sólo Él tiene pleno conocimiento de todo.
Y HE AHÍ que tu Sustentador dijo a los ángeles: “Voy a poner en la tierra a alguien que ha de heredarla.” Dijeron: “¿Vas a poner en ella a alguien que extenderá la corrupción en ella y la corromperá --mientras que nosotros proclamamos Tu gloria infinita, Te alabamos y santificamos Tu nombre?” [Dios] respondió: “Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis.”
Y enseñó a Adán los nombres de todas las cosas; luego se las mostró a los ángeles y les dijo: “Decidme los nombres de estas [cosas], si es verdad lo que decís.”
Dijeron: ”¡Gloria a Ti! No tenemos más conocimiento que el que Tu nos has impartido. Ciertamente, sólo Tú eres omnisciente, sabio.”
Dijo: “¡Oh Adán! Infórmales de los nombres de estas [cosas].” Y cuando [Adán] les hubo informado de sus nombres, [Dios] dijo: “¿No os dije: ‘Ciertamente, sólo Yo conozco la realidad oculta de los cielos y de la tierra, y conozco todo lo que ponéis de manifiesto y todo lo que ocultáis’?”
Y cuando dijimos a los ángeles: “¡Postraos ante Adán!” --se postraron todos, excepto Iblis, que se negó y se mostró arrogante: y así se convirtió en uno de los que niegan la verdad.
Y dijimos: “¡Oh Adán! Habita con tu esposa en este jardín, y comed con libertad de lo que en él hay; pero no os acerquéis a este árbol, porque seriáis transgresores.”
Pero Satán les hizo caer en eso, y precipitó con ello la pérdida de su estado anterior. Y dijimos: “¡Descended, [y sed en adelante] enemigos unos de otros; y en la tierra tendréis vuestra morada y bienes de que disfrutar por un tiempo!”
Luego Adán recibió palabras [de guía] de su Sustentador, que aceptó su arrepentimiento: pues, en verdad, sólo Él es el Aceptador de Arrepentimiento, el Dispensador de Gracia.
[Pues, si bien] dijimos: “Descended todos de este [estado],” ciertamente, os llegará de Mí una guía, y los que sigan Mi guía nada tienen que temer y no se lamentarán;
pero los que se obstinen en negar la verdad y desmientan Nuestros mensajes --esos están destinados al fuego y en él permanecerán.
¡OH HIJOS de Israel! Recordad las bendiciones que os dispensé y cumplid vuestro pacto conmigo, [entonces] Yo cumpliré Mi pacto con vosotros; ¡y temedme a Mí, solo a Mí!
Creed en lo que he revelado [ahora], que confirma la verdad de lo que ya tenéis, y no seáis de los primeros en negarlo; y no malvendáis Mis mensajes por un provecho insignificante; ¡y sed conscientes de Mí, solo de Mí!
Y no cubráis la verdad con falsedad, ni ocultéis la verdad a sabiendas;
y sed constantes en la oración, y gastad en limosnas, e inclinaos en oración con los que se inclinan.
¿Ordenáis a otra gente que sean piadosos, olvidándoos de serlo vosotros mismos, que leéis la escritura divina? ¿Es que no vais a usar vuestra razón?
Buscad ayuda en la firme paciencia y en la oración: esto es ciertamente difícil, excepto para los humildes de espíritu,
que saben con certeza que encontrarán a su Sustentador y que a Él serán devueltos.
¡Oh hijos de Israel! Recordad las bendiciones que os dispensé, y como os favorecí sobre todos los demás pueblos;
y sed conscientes de [la llegada de] un Día en el que ningún ser humano podrá beneficiar a otro, ni se aceptará intercesión o pago de rescate por ninguno de ellos, y nadie será auxiliado.
Y [recordad] cuando os salvamos de las gentes de Faraón, que os afligían con duros castigos, degollando a vuestros hijos varones y dejando con vida [sólo] a vuestras mujeres --en esto os probó vuestro Sustentador duramente;
y cuando separamos a vuestro paso las aguas del mar, salvándoos y ahogando a las gentes de Faraón ante vuestros propios ojos;
y cuando emplazamos a Moisés durante cuarenta noches [en el monte Sinaí], y en su ausencia os entregasteis a la adoración del becerro [de oro], y os volvisteis transgresores:
luego, aun después de eso, os perdonamos este pecado vuestro, para que os moviera a ser agradecidos.
Y [recordad] cuando dimos a Moisés la escritura divina --y [con ella] el criterio por el que discernir lo verdadero de lo falso --para que así fuerais rectamente guiados;
y cuando Moisés dijo a su pueblo: “¡Oh pueblo mío! Ciertamente, habéis pecado contra vosotros mismos al adorar el becerro; volveos a vuestro Creador arrepentidos y haced penitencia; esto es mejor para vosotros ante vuestro Creador.” Y Él aceptó vuestro arrepentimiento: pues, en verdad, sólo Él es el Aceptador de Arrepentimiento, el Dispensador de Gracia.
Y [recordad] cuando dijisteis: ”¡Oh Moisés, no hemos de creer en ti hasta que veamos a Dios cara a cara! --entonces os fulminó el rayo del castigo mientras mirabais.
Luego, os resucitamos después de estar como muertos, para que os moviera a ser agradecidos.
E hicimos que las nubes os dieran sombra y os enviamos el maná y las codornices [diciéndoos]: “Comed de las cosas buenas de que os hemos proveído como sustento.” Y [todas sus transgresiones] no Nos causaron ningún perjuicio --sino que pecaron [sólo] contra sí mismos.
Y [recordad] cuando dijimos: “Entrad en esta tierra, y comed de lo que hay en ella como queráis, con libertad; pero entrad por la puerta con humildad y decid: ‘Alívianos el peso de nuestras faltas’, [entonces] os perdonaremos vuestras faltas y recompensaremos ampliamente a quienes hagan el bien.”
Pero los que estaban empeñados en la perversión cambiaron lo que se les había ordenado decir por otra cosa: e hicimos que cayera sobre esos perversos una plaga del cielo en pago a su maldad.
Y [recordad] cuando Moisés rezó pidiendo agua para su pueblo y respondimos: “¡Golpea la roca con tu vara!”--y brotaron de ella doce manantiales, y cada cual sabía de donde tenía que beber. Y [Moisés dijo:] “¡Comed y bebed del sustento que Dios os da y no obréis mal en la tierra sembrando la corrupción!”
Y [recordad] cuando dijisteis: “!Oh Moisés! Ciertamente, no podremos soportar una sola clase de alimento; pide, pues, a tu Sustentador que haga brotar para nosotros algo de lo que la tierra produce --como hierbas, pepinos, ajos, lentejas y cebollas.” [Moisés] dijo: “¿Vais a cambiar lo que es mejor por algo [mucho] peor? ¡Volved humillados a Egipto y tendréis lo que pedís!” Por esto, la miseria y la humillación se abatieron sobre ellos, e incurrieron en la condena de Dios: todo por empeñarse en negar la verdad de los mensajes de Dios y en matar a los profetas contra todo derecho: y todo por rebelarse [contra Dios] y empeñarse en transgredir los límites de lo correcto.
CIERTAMENTE, los que creen [en esta escritura divina], los que profesan el judaísmo, los cristianos y los sabeos --todos los que creen en Dios y en el Último Día y obran con rectitud-- tendrán su recompensa junto a su Sustentador; y nada tienen que temer ni se lamentarán.
Y HE AHÍ que aceptamos vuestro solemne compromiso y levantamos el monte Sinaí por encima de vuestras cabezas, [y os dijimos:] “¡Tomad con [toda vuestra] fuerza lo que os hemos dado y tened presente lo que contiene, para que os mantengáis conscientes de Dios!”
Luego, después de eso, os apartasteis. Y de no ser por el favor de Dios hacia vosotros y por Su gracia, ciertamente, habríais estado entre los perdedores;
pues ya sabéis lo que les ocurrió a quienes de vosotros profanaron el Sábado, y les dijimos: “¡Convertíos en monos despreciables! --
y lo hicimos como castigo ejemplar para sus contemporáneos y sus descendientes, y como advertencia para todos los que son conscientes de Dios.
Y HE AHÍ que Moisés dijo a su pueblo: “Dios os ordena que sacrifiquéis una vaca.” Dijeron: “¿Te burlas de nosotros?” Él respondió: “¡Dios me libre de ser tan ignorante!”
Dijeron: “Pide de parte nuestra a tu Sustentador que nos aclare como ha de ser.” [Moisés] respondió: “Dice que sea una vaca ni vieja ni demasiado joven, sino de mediana edad. ¡Haced, pues, lo que se os ordena!”
Dijeron: “Pide de parte nuestra a tu Sustentador que nos aclare de que color ha de ser.” [Moisés] respondió: “Dice que sea una vaca amarilla, de color vivo, y agradable a la vista.”
Dijeron: “Pide de parte nuestra a tu Sustentador que nos aclare como ha de ser, pues todas las vacas nos parecen iguales; así, si Dios quiere, seremos, ciertamente, bien dirigidos.”
[Moisés] respondió: “Dice que sea una vaca no uncida para arar la tierra ni para regar los cultivos, intacta y sin manchas de ningún otro color.” Dijeron: “¡Por fin has traído la verdad!” --y entonces la sacrificaron, aunque poco falto para que no lo hicieran.
Porque cuando matasteis [Oh hijos de Israel,] a un ser humano y os recriminasteis mutuamente [del crimen] --aunque Dios desvelará lo que preferiríais ocultar--
dijimos: “Aplicad este [principio] a algunos de esos [casos de homicidio no resueltos]: así salva Dios vidas de la muerte y os muestra Su voluntad, para que [aprendáis] a usar vuestra razón.”
Y sin embargo, después de esto, vuestros corazones se endurecieron y se volvieron como piedras, o aún más duros, porque hay piedras de las que brotan arroyos; y otras que cuando son quebradas mana de ellas el agua; y otras que se vienen abajo por temor de Dios. ¡Y Dios no está desatento a lo que hacéis!
¿ESPERÁIS, pues, que crean en lo que predicáis cuando buena parte de ellos escuchaban la palabra de Dios, y luego de haberla entendido, la alteraban a sabiendas?
Y que, cuando se encuentran con los que han llegado a creer, dicen: “Creemos [como creéis vosotros]” --pero cuando se quedan a solas entre ellos, dicen: “¿Vais a informarles de lo que Dios os ha revelado para que puedan usarlo como argumento en contra vuestra, citando las palabras de vuestro Sustentador? ¿Es que no vais a usar vuestra razón?”
¿No saben acaso que Dios conoce todo lo que ocultan y todo lo que divulgan?
Entre ellos hay gente iletrada sin conocimiento directo de la escritura divina, [que siguen] sólo fantasías y se basan en meras suposiciones.
¡Ay de aquellos que escriben con sus manos [algo que alegan ser] la escritura divina, y luego dicen: “Esto viene de Dios, ”para obtener con ello un provecho insignificante!; ¡Ay de ellos por lo que han escrito sus manos! ¡Ay de ellos por lo que se han ganado!
Dicen: “El fuego solo nos tocará un numero contado de días.” Di: “¿Habéis recibido una promesa de Dios? --pues Dios nunca incumple Su promesa. ¿O es que atribuís a Dios algo que no podéis saber?”
¡Sin duda! Quienes hayan obrado mal y estén inmersos en sus faltas --están destinados al fuego y en él permanecerán;
pero quienes alcancen la fe y hagan buenas obras --están destinados al paraíso y en él permanecerán.
Y, HE AHÍ, que aceptamos este solemne compromiso de [vosotros,] los hijos de Israel: “No adoraréis sino a Dios; haréis el bien a vuestros padres y parientes, a los huérfanos y a los pobres; hablaréis a la gente de buena manera; seréis constantes en la oración; y gastaréis en limosnas.” Y sin embargo, a excepción de unos pocos, os apartasteis: pues sois gente obstinada.
Y, he ahí, que aceptamos vuestro solemne compromiso de que no derramaríais sangre entre vosotros, ni os expulsaríais de vuestras casas unos a otros --lo convinisteis y de ello dais testimonio [aún ahora].
Y sin embargo, sois vosotros quienes os matáis unos a otros y expulsáis a parte de vuestra gente de sus hogares, haciendo causa común contra ellos en la transgresión y el odio; pero, si acuden a vosotros como cautivos, los rescatáis --cuando el [acto de] expulsarlos os estaba ya prohibido. ¿Es que creéis, entonces, en ciertas partes de la escritura divina y negáis la verdad de otras? ¿Que merecen quienes de vosotros hacen tales cosas sino la ignominia en esta vida y que en el Día de la Resurrección se les destine al más severo castigo? Y Dios no está desatento a lo que hacéis.
Esos son los que compran esta vida a cambio de la Otra Vida --¡no se les aliviará el castigo ni recibirán auxilio!
Dimos, ciertamente, a Moisés la escritura divina y enviamos a una sucesión de enviados después de él; y dimos a Jesús, hijo de María, las pruebas evidentes de la verdad y le fortalecimos con la sagrada inspiración. [Sin embargo,] ¿no es cierto que cada vez que llegaba a vosotros un enviado con algo que no era de vuestro agrado os mostrabais altivos, desmintiendo a algunos de ellos y a otros dándoles muerte?
Pero dicen: “Nuestros corazones están ya rebosantes de conocimiento.” ¡No!, sino que Dios les ha rechazado por negarse a reconocer la verdad: pues pocas son las cosas en las que creen.
Y siempre que les vino una [nueva] revelación de Dios que confirmaba la verdad de lo que ya tenían --y [tened presente que] antes solían rezar pidiendo la victoria sobre los que se obstinaban en negar la verdad--: siempre que les vino algo que reconocían [como la verdad], lo negaban. El rechazo de Dios es el justo merecido de todos los que niegan la verdad.
¡Que ruin es esa [soberbia] por la que se han vendido a sí mismos! --al negar la verdad de lo que Dios ha revelado, por envidia de que Dios haya concedido parte de Su favor a quien Él quiso de Sus siervos: y así han incurrido en la condena de Dios, una y otra vez. Y a aquellos que niegan la verdad les espera un castigo humillante.
Porque cuando se les dice: “Creed en lo que Dios ha revelado,” dicen: “Creemos [sólo] en lo que nos ha sido revelado” --pero rechazan el resto de la verdad, aunque sea una verdad que confirma lo que ya tienen. Di: “¿Por qué, entonces, matasteis [antes] a los profetas de Dios, si [realmente] erais creyentes?”
Y, ciertamente, Moisés os trajo las pruebas claras de la verdad --pero, aún así, en su ausencia, os entregasteis a la adoración del becerro [de oro] y fuisteis malvados.
Y, he ahí, que aceptamos vuestro solemne compromiso y levantamos el monte Sinaí por encima de vuestras cabezas, [y os dijimos]: “¡Tomad con [toda vuestra] fuerza lo que os hemos dado y escuchad!” [Pero] dicen: “Oímos, pero desobedecemos” --porque sus corazones se han llenado a rebosar de amor al becerro [de oro] por su negativa a aceptar la verdad. Di: ”¡Que malo es lo que os ordena esta [falsa] creencia vuestra --si en verdad sois creyentes!”
Di: “Si la morada junto a Dios en la Otra Vida es vuestra en exclusiva, deberíais ansiar la muerte --si es verdad lo que decís”.
Pero no la ansiarán, por [que son conscientes de] lo que sus manos han adelantado en este mundo: y Dios conoce bien a los malhechores.
Verás que son las gentes con mayor apego a la vida, aún más que aquellos que atribuyen divinidad a otros seres junto con Dios: a todos ellos les gustaría vivir mil años, pero la longevidad no les libraría del castigo [en la Otra Vida]: pues Dios ve todo lo que hacen.
DI [Oh Profeta]: “Quien sea enemigo de Gabriel” --que, ciertamente, ha hecho descender en tu corazón esta [escritura divina], con la venia de Dios, en confirmación de lo que aun queda [de revelaciones anteriores], y como guía y buena nueva para los creyentes:
“quien sea enemigo de Dios, de Sus ángeles y de Sus emisarios, incluidos Gabriel y Miguel, [debe saber que,] ciertamente, Dios es enemigo de todos los que niegan la verdad.”
Porque hemos hecho descender sobre ti mensajes ciertamente claros; y sólo los perversos niegan la verdad.
¿No es acaso cierto que cada vez que hicieron una promesa [a Dios], una parte de ellos la rompieron? ¡No!, ciertamente, la mayoría de ellos no creen.
Y [aún] ahora, que ha venido a ellos un enviado de Dios, que confirma la verdad de lo que tienen, algunos de los que recibieron con anterioridad la revelación arrojan tras de sí la escritura divina, como si no supieran [lo que dice],
y [en su lugar] siguen lo que los malvados solían practicar durante el reinado de Salomón --pues no fue Salomón quien negó la verdad, sino que la negaron aquellos malvados que enseñaron a la gente la magia--; y [siguen] lo que fue revelado a través de los ángeles Harut y Marut en Babilonia --si bien, estos no enseñaban a nadie sin antes declarar: “¡Somos sólo una tentación al mal: no neguéis, pues, la verdad [de Dios]!” Y aprenden de esos dos a crear discordia entre un hombre y su esposa; y si bien no dañan con ello a nadie sin la venia de Dios, adquieren un conocimiento que sólo les perjudica y no les aporta beneficio --sabiendo bien que quien adquiere este [conocimiento] no tendrá parte en el bien de la Otra Vida. Pues, bajo es ese [arte] por el que se han vendido --¡si lo hubieran sabido!
Y si hubieran creído y hubieran sido conscientes de Él, la recompensa de Dios habría sido mejor para ellos --¡si lo hubieran sabido!
¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No digáis [al Profeta]: “Escúchanos,” decid más bien, “Ten paciencia con nosotros,” y prestadle] atención, porque un doloroso castigo les aguarda a quienes rechazan la verdad.
Ni a aquellos seguidores de una revelación anterior que se obstinan en negar la verdad, ni a los que atribuyen divinidad a otros seres junto con Dios, les gustaría que vuestro Sustentador hiciera descender para vosotros bien alguno; pero Dios distingue con Su gracia a quien Él quiere --pues Dios es de una generosidad infinita.
Si anulamos un mensaje o provocamos su olvido, lo sustituimos por otro mejor o semejante. ¿No sabes que Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa?
¿No sabes que de Dios es el dominio sobre los cielos y la tierra y que nadie hay aparte de Dios que pueda protegeros ni prestaros auxilio?
¿Es que vais a pedir a vuestro Enviado lo que se le pidió antes a Moisés? Quien elige rechazar [la evidencia de] la verdad, en lugar de creer en ella, se ha extraviado ya del camino recto.
A muchos de los seguidores de una revelación anterior les gustaría haceros renegar de la verdad, después de haber creído, por una envidia egoísta --[aún] después de habérseles esclarecido la verdad. No obstante, perdonad y sed tolerantes, hasta que Dios haga manifiesta Su voluntad: ciertamente, Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.
Y sed constantes en la oración y pagad el impuesto de purificación; pues, todo el bien que hagáis como adelanto para vosotros mismos, lo encontraréis junto a Dios: ciertamente, Dios ve todo lo que hacéis.
Y DICEN: “Nadie entrará jamás en el paraíso a menos que sea judío” --o, “cristiano”. ¡Esas son fantasías suyas! Di: “¡Presentad una prueba, si es verdad lo que decís!”
¡No!, en verdad: todo aquel que someta su ser por entero a Dios, y además obre rectamente, tendrá su recompensa junto a su Sustentador; esos nada tienen que temer y no se lamentarán.
Y los judíos afirman: “Los cristianos carecen de base para sus creencias,” mientras que los cristianos afirman: “Los judíos carecen de base para sus creencias” --¡y ambos citan la escritura divina! Otro tanto han dicho [siempre] quienes carecen de conocimiento; pero Dios decidirá entre ellos sobre aquello en lo que discrepaban.
¿Y quien es más malvado que aquel que impide que se mencione el nombre de Dios en [cualquiera de] Sus casas de adoración y se esfuerza por arruinarlas? Esos no deberán entrar en ellas sino con temor. Sufrirán humillación en esta vida; y en la Otra Vida un terrible castigo.
De Dios son el este y el oeste: y allí donde os volváis hallaréis la faz de Dios. Ciertamente, Dios es infinito, omnisciente.
Y, no obstante, algunos afirman: “¡Dios ha tomado para sí un hijo! ¡Infinito es en Su gloria! ¡No!, sino que Suyo es todo cuanto hay en los cielos y todo cuanto hay en la tierra: todas las cosas obedecen fielmente Su voluntad.
Él es el Originador de los cielos y de la tierra: cuando decreta la existencia de algo, le dice tan sólo: “Sé” --y es.
Y [sólo] quienes carecen de conocimiento dicen: “¿Por que Dios no nos habla, ni se nos muestra un signo [milagroso]?” Otro tanto dijeron quienes les precedieron: sus corazones se asemejan. Ciertamente, hemos hecho claros los signos para aquellos dotados de certeza interior.
En verdad, te hemos enviado [Oh Profeta] con la verdad, como portador de buenas nuevas y como advertidor: y no se te hará responsable de los condenados al fuego abrasador.
Pues los judíos nunca estarán complacidos contigo, ni tampoco los cristianos, mientras no sigas sus creencias. Di: “Ciertamente, la guía de Dios es la única guía verdadera.” Y, ciertamente, si siguieras sus erróneas opiniones, después de todo el conocimiento que te ha llegado, no tendrías quien te protegiera de Dios ni quien te auxiliara.
Aquellos a quienes hemos entregado la escritura divina [y que] la siguen como debe ser seguida --son quienes [verdaderamente] creen en ella; pero quienes eligen rechazar su verdad-- ¡esos!, ellos son los perdedores.
¡OH HIJOS de Israel! Recordad las bendiciones que os dispensé y como os favorecí más que a ningún otro pueblo;
y sed conscientes de [la llegada de] un Día en el que ningún ser humano será valedor por otro, ni se aceptará rescate por ninguno de ellos, ni les valdrá intercesión alguna, y no serán auxiliados.
Y [recordad esto:] cuando su Sustentador puso a prueba a Abraham con [Sus] ordenes y este las cumplió, le dijo: “Haré de ti un guía para los hombres.” Abraham pregunto: “¿Y [harás guías] también a mis descendientes?” [Dios] respondió: “Mi pacto no incluye a los malhechores.”
Y, HE AHÍ, que hicimos del Templo un centro al que la gente pudiera acudir una y otra vez, y un lugar de refugio: tomad, pues como lugar de oración el lugar en el que Abraham se situaba. Y encomendamos esto a Abraham e Ismail: “Purificad Mi Templo para los que han de dar vueltas en torno a él, los que permanecerán en retiro junto a él y los que se inclinarán y se postrarán [en oración].”
Y, he ahí, que Abraham imploró: “¡Oh Sustentador mío! Haz de esta una tierra segura y provee de frutos a aquellos de sus habitantes que crean en Dios y en el Último Día.” [Dios] respondió: “Y a quien rechace la verdad, le dejaré disfrutar por un tiempo breve --pero al final le arrastraré al sufrimiento del fuego: ¡que mal fin!”